La Justicia, cuando va con mayúsculas, a veces no contiene, ni lo más mínimamente, la justicia con minúsculas. El juez José Sierra, titular del juzgado número 47 de Madrid, ha permitido que el partido “ultra” Alianza Española lleve a juicio a tres médicos y a la directora de la Clínica Isadora (Madrid) por efectuar presuntamente abortos ilegales. El caso lleva en instrucción más de un año y si el fiscal no presentaba una acusación, se iba a cerrar. Sin embargo, en lugar de esto, el juez ha aceptado a este partido político, que en las últimas elecciones generales consiguió 7.300 votos, como parte del procedimiento.
Además, los hechos en los que se basa la acusación no son para nada fiables. Hicieron un alegato en el que faltan a la verdad alegando que se encontraron fetos en la “basura ordinaria” de más de 22 semanas. Ha sido demostrado que no era así, lo primero por la Agencia de Protección de Datos y lo segundo por el Instituto Anatómico Forense.
Esta decisión del juez Sierra conlleva que esta formación pueda acceder, por ejemplo, a los datos personales de las mujeres que han abortado en esa clínica. Algo que no parece nada oportuno sabiendo que es un grupo tradicionalista que afirma querer derogar la actual ley del aborto y dar una “oportunidad a la vida y a la Familia”. Evidentemente, los abogados de Isadora van a recurrir a la Audiencia Provincial. Pero, ¿cómo es posible que haya ocurrido algo así? ¿Es tan difícil ver que Alianza Española hace esto con fines partidistas y de ideología? Y, sobre todo, si se demuestra que es así, ¿no se deberán tomar algún tipo de medidas hacia un juez que decide algo así a la ligera y con impunidad? No es justo ni para los médicos ni para sus pacientes.
sábado, 7 de junio de 2008
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